Conciencia sobre razas de moda

Jack, Pastor Belga Malinois cedido a la unidad de Rescate de Ibiza

Llevamos bastante tiempo viendo como crece la problemática sobre algunas razas concretas de perros por una simple moda, dando lugar a un sinfín de problemas como:

  • Malos productores de perros
  • Consanguinidad y problemas de salud
  • Cría con ejemplares con atrofias físicas y psicológicas

Sin embargo esto no es todo, ya que también olvidamos la esencia de la creación de esa raza cuando elegimos un perro por una simple fotografía. Una raza es mucho más que las diferencias que vemos a simple vista, en su mayoría estéticas. Una raza nace tras cientos de años de selección de ejemplares buscando un carácter concreto, unas habilidades, un temperamento, un talento y una forma de comportarse que nos ayude a una actividad determinada.

Últimamente, este problema se acentúa con el aumento de las familias que deciden tener un perro como un complemento de su vida, olvidando que son unos seres con necesidades, alma y carácter propio. Podríamos decir cientos de ejemplos pero citaremos sólo algunos, y aunque siempre habrá ejemplares que se adapten a nosotros en función del instinto que tenga, ahora vamos a hablar de las razas de forma más general.

Perro lobo Checoslovaco

Un semilobo, con alrededor de un 40% de lobo. Eso significa que nunca, por muy bien que se socialice, estará cómodo en nuestra sociedad. A estos perros no les interesa trabajar contigo, porque se saben autosuficientes igual que un perro callejero. Por este motivo, tenerlos en una casa o finca conlleva tener unas instalaciones de alta seguridad: si se quiere escapar, se escapará.

Perro Lobo Checoslovaco
Perro Lobo Checoslovaco

Podría poner varios ejemplos de clientes que me preguntaban sobre si debían comprarse uno… mi respuesta siempre es un rotundo no. Tiempo después, clientes me dicen que el perro-lobo que finalmente decidieron comprar había roto las vallas electrificadas, que saltaba muros de más de dos metros ¡incluso con alambre de espino! y que cuando volvía, lo hacía con una cabra en la boca. O que el comportamiento con otros perros e incluso niños, era cuestionable.

La gran mayoría de perros-lobo que vemos por ahí llevan al dueño, o bien su lenguaje corporal es claro: desprenden ansiedad. No me malentendais, me parece un animal excepcional y precioso, pero si no somos capaces de llevar a un perro normal ¿vamos a ser capaces de llevar a un semilobo?

Prueba fehaciente de que una mayoría de gente no es capaz de llevarlos es su variación en el precio. De cachorro su precio oscila entre 1200 y 1800 euros, pero cuando tienen 7 u 8 meses… ¡Te los regalan! Esto ocurre porque son perros que la gente adquiere por capricho sin pensar en las necesidades del animal y de lo difícil de llevar que pueden ser.

Hay quien, cuando se ve en la tesitura de no saber manejarlo, le busca otra familia (le pasa la pelota a otro…) o lo abandona. ¿Y qué ocurre entonces? que ese animal sobrevive porque es muy capaz. Sobrevive cazando y matando lo que necesite para comer, y por supuesto buscará reproducirse, pudiendo llegar a hibridarse con nuestro lobo ibérico y dando lugar a un nuevo problema que tampoco deberíamos ignorar.

Pastor Belga Malinois

El perro de trabajo por excelencia. Un atleta de élite, incansable, ágil, inteligente y de eléctrico comportamiento. ¿Creéis que es el perro adecuado para largas horas de Netflix y cortos paseos por la ciudad? Evidentemente no, pero son perros que impresionan cuando los vemos en vídeos trabajando de forma espectacular, y claro… ¡Nos gustaría tener uno!

Jack, un pastor belga malinois
Jack, Pastor Belga Malinois

La realidad es que son perros que tienen un alto nivel de exigencia física, mental y de espacio. Las consecuencias de no satisfacer sus necesidades pueden ir desde:

  • Ataques descontrolados tanto a personas como a animales
  • Destrozos en el hogar
  • Altos niveles de ansiedad e incluso agresividad

La historia de Jack, Pastor Belga Malinois

A continuación os voy a contar un caso concreto en el que una familia adquirió un ejemplar malinois, su nombre es Jack, y me pidieron ayuda para adiestrarlo. Cuando les expliqué qué tipo de perro tenían comprendieron que no iban a poder satisfacer sus necesidades. Tuvieron un gesto muy consciente que los honra, y que debería servir de ejemplo a mucha gente: me propusieron que me lo quedase yo.

Sin embargo, yo no podía tener más perros en mi manada y atenderlo bien, así que les propuse que podía prepararlo y ofrecérselo a la unidad canina de rescate, ya que el cachorro tenía muchísimas ganas de trabajar. ¡Aceptaron! Así que me lo llevé y trabajé con él, lo socialicé concienzudamente y lo inicié en el rastreo. Finalmente estábamos en lo cierto… ¡era una auténtica máquina de trabajar!

Hoy día forma parte de la Unidad Canina de Rescate de los Bomberos en Ibiza y es un perro feliz haciendo aquello para lo que nació.

Si queréis leer más sobre Jack, podéis echar un vistazo a este artículo en el Periódico de Ibiza y a este otro en el Diario de Ibiza.

Éste era sólo un ejemplo, por un lado, de una familia que fue consciente de lo que era mejor para el perrito, y por otro, de lo que nos puede ofrecer un perro de trabajo si se atienden sus necesidades. Podría seguir escribiendo sobre cientos de razas de moda, tanto en compra como en adopción: podencos, beagles, perros de presa, akita… Pero espero que con estos ejemplos haya quedado claro lo que quiero transmitir, que no es más que un poco de consciencia a la hora de elegir una raza o un tipo de perro.

  1. Lee sobre la raza o cruces que pueda llevar
  2. Entiende para qué está creada
  3. Pregúntate si podrás llevarlo como se merece

y…

¡Pregúntame lo que necesites!

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